¿Cómo prevenir lesiones deportivas?

¿Cómo prevenir lesiones deportivas?

cómo prevenir lesiones deportivas

Las lesiones deportivas no son exclusivas de los atletas profesionales. Cualquier persona que realice algún tipo de actividad física está expuesta a sufrir contusiones, esguinces, traumatismos o cualquier incidente de similares características. Esto no significa que debamos dejar la práctica deportiva de lado para no hacernos daño. La actividad es imprescindible para el mantenimiento del cuerpo humano y de la salud. Pero la prevención y la seguridad durante el ejercicio son igual de necesarias. Tanto si eres un deportista ocasional como si te apasiona el ejercicio, planifica tus entrenamientos y aprende a reducir el riesgo de sobrecarga y perjuicio físico.

Principales causas de las lesiones deportivas

  • Falta de calentamiento
  • Realizar el mismo movimiento de manera reiterada
  • No utilizar el material adecuado
  • Falta de preparación o de capacidad física
  • Ausencia de descanso
  • Exceso de exigencia

Consejos para la prevención de las lesiones deportivas

Antes de calzarte las zapatillas ten en cuenta que, si quieres evitar las lesiones deportivas, debes estimar cuál es tu nivel físico. Esta es la premisa básica de la que parten el resto de consejos de prevención. Si planificas por encima de tus posibilidades, la sobrecarga y los traumatismos están asegurados. A partir de aquí:

  1. Calienta y estira siempre. Antes de empezar a entrenar con total intensidad, lo mejor es ejercitarse de manera suave durante unos cinco o diez minutos. Cuando finalices la actividad, es recomendable trabajar la flexibilidad de los músculos mediante el estiramiento. Con ello, mantendrás y podrás aumentar su rango de movimiento.
  2. Atento a los avisos. El cansancio, el dolor, los calambres… El cuerpo es inteligente y, antes de colapsar, lanza señales. Normalmente, hasta que estos indicios no nos inmovilizan, no les hacemos caso. Y es entonces cuando ya no hay marcha atrás: nos hemos lesionado a sabiendas.
  3. Controla el movimiento, la técnica, la postura. Un ejercicio mal hecho o una mala postura de la espalda pueden producir contracturas o luxaciones. Antes de lanzarte con la tabla de ejercicios, consulta la forma correcta de realizarlos y empieza despacio, para estar al mando en cada movimiento.
  4. Descansa. No por mucho entrenar, mejorarás antes los resultados. El organismo necesita un tiempo de inactividad, de descanso activo y sueño regenerador. Tenlo en cuenta: entrenar todos los días a alta intensidad no solo puede ser contraproducente, sino que te lleva directo a las lesiones.
  5. Entrenamiento cruzado. Tanto para evitar la sobrecarga, como para mantener todo el cuerpo en forma, debes alternar ejercicios y actividad. No vale solo correr, nadar o andar en bici. Debes realizar un entrenamiento completo.

Si no quieres que el deporte se convierta en un suplicio, sigue estos consejos y te ahorrarás más de una lesión.

Posteado el 16/11/2017 Consejos para cuidarte, Artículos Cientificos 219

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